miércoles, 23 de diciembre de 2009

Una Historia de Navidad

Es interesante notar que el "Espíritu Navideño" del que todos hablan no es más que una proyección de las necesidades humanas, de las insatisfacciones sociales y de una incomprensión del fenómeno religioso de la existencia de Cristo.

Es por esto que creo que la ligazón que se debe producir en el hombre como ser individual ante el fenómeno de la Natividad de Jesús debe estar lejos de toda emoción negativa (de cualquier índole), de toda experiencia basada en lo ajeno y debe ser completamente personal.

No podemos explicar la existencia de lo espiritual sino desde un punto de vista religioso, de la posibilidad de lo desconocido e incluso del conocimiento parcial del ser humano de lo que significa una fecha como esta.

Muchas cosas, se dicen en estas fechas, pero sin embargo lo más importante es estar abiertos a la posibilidad de que Jesús es real, en todos los aspectos del conocimiento humano y de la experiencia humana, y que nadie tiene la última palabra en materia de conocimiento (científico, filosófico, espiritual, estético)

Atte.
No Me Escuchan

viernes, 16 de octubre de 2009

No nos escuchan





















El paro convocado la reciente semana posee un significativo trasfondo en nuestra actualidad educativa, no solo por la llamada "deuda histórica" que es mencionada incesantemente por el colegio de profesores, sino porque el asunto en cuestión alude a un hito dentro de la educación chilena.
La deuda reclamada se generó en 1981 cuando el Estado traspasó la educación a los municipios y afecta a 84 mil profesores con un monto total que asciende a $5,2 billones. Este asunto marca sin duda todo el devenir de la situacion educativa, ya que se pondría fin a la educación estatal como pilar fundamental de nuestro sistema escolar.
Este hecho importantísimo da cuenta de que nuestro sistema educacional no se encuentra estructurado sobre bases y teorías educacionales, sino sobre intereses económicos de grupos específicos que durante un determinado período de nuestra reciente historía tuvieron la posibilidad de mercantilizar la educación, transformando un bien y pilar fundamental de las sociedades, en un negocio y una fuente de recursos para las elites que manejaban el país, y que siguen haciéndolo. El Estado deja de ser un Estado Docente y con ello las consecuencias son múltiples. Por mencionar algunas:

1. La visión de que la educación es un bien comercial: mientras más atractivo sea el producto educativo mayor demanda.
2. La idea de que cualquier personas puede entrar en el "negocio" de la educación: ya que al tratarse de un producto cualquiera puede comercializarlo.
3. Los recursos de cada establecimiento educacional son dispares ya que dependen del Municipio en el que se sitúen, creando evidentes desigualdades sociales.
4. Los recursos en altos porcentajes se gastan en salarios para los docentes lo que imposibilita el mejoramiento de otros itemes como infraestructura o implementación de las salas y/o laboratorios.
5. En el caso de los colegios subvencionados las políticas de suvenciones centran la atención en el dinero recibido por cada alumno y en muchos casos se dejan de lado intereses pedagógicos importantes.
6. La competitividad dentro del sistema escolar y la evidente brecha entre colegios particulares y municipalizados.

En resumen, con deuda histórica o no la situación del profesorado a la hora de ejercer sus labores educativas (con todo lo que ello implica) se ve mermada por este sin número de variables. Que sin lugar a duda, crean en el docente enormes insatisfacciones.

En un Estado Democrático, en el que supuestamente vivimos, existen situaciones que atentan completamente contra nuestra visión y misión de lo que es la Educación.

Atte
No Me Escuchan

lunes, 5 de octubre de 2009

Silencio Nº1

A mis queridos colegas y amigos...quienes luchan por construir una sociedad equitativa. A mis queridos profesores y en defintivas, todo aquel que lucha por una educación real...


La educación se ha convertido en quizás la más valorada esperanza de cambio entre quienes habitamos este territorio llamado Chile. Una nacion con un devenir histórico complejo, dubitativo y vacilante.
Cada vez que entro a la sala de clase. lugar que cobija grandes anhelos de cambio y de lucha, me pregunto si realmente estoy preparado para subsistir en un sistema educativo monetario. Si, me lo pregunto desde que he acomodado este "habitus" de profesor, este traje de educador y esta visión tan particular del mundo sobre mis hombros.
Trabajo y cada vez que lo hago pienso y medito sobre el "rol pedagógico" me encuentro tratando de responder una gran pregunta, planteada desde el inicio de mi carrera universitaria (y planteada por un profesor que dejó instalada una red de pensamientos afín con mi trabajo): ¿qué ideal de hombre deseo construir?...desde este habitus, algo difuso aun en mi...intento, desesperadamente dar cabida a grandes anhelos de cambio, de lucha social, de equidad y justicia.
Sin embargo, todo esto me lleva a una praxis confusa para muchos, etérea para otros, inentendible para el resto y dispersa para mí. Me lleva a una constante reflexión sobre quehaceres, deberes, labores y proyecciones...¿Qué complejo no?...si, pero esa no es la "peor" parte.

La más dificil de las partes es lo que yo denomino, "educar a los números" o en su versión más tangible "Evaluar a los números". Cuando cada estudiante (omito la palabra a-lumno desde ahora) pasa a ser un valor numérico, una cantidad de dinero que entra a los bolsillos de un "sostenedor"...¿a quién estoy evaluando?...¿qué evalúo cuando aquellas personas que manejan desde sus sillón la educación ponen freno a posibles correccciones, tanto académicas como valóricas, hechas por el maestro al estudiante? ¿Qué debo esperar cuando desde un principo la educaciòn de jóvenes y niños se encuentra supeditada a una cifra, a un valor monetario?... difícil pregunta, difícil panorama.

No quiero dar soluciones, sólo quiero establecer un diálogo (por lo menos con mi alter-ego) que permita dar pasos, pequeños o grandes, a un reflexión masiva.

"Podemos dejar de lado las metodologías, podemos dejar la didáctica, pero jamás debemos de dejar de dar respuesta al modelo de hombre integral que queremos educar"

....continuará...

Atte
No Me Escuchan