lunes, 5 de octubre de 2009

Silencio Nº1

A mis queridos colegas y amigos...quienes luchan por construir una sociedad equitativa. A mis queridos profesores y en defintivas, todo aquel que lucha por una educación real...


La educación se ha convertido en quizás la más valorada esperanza de cambio entre quienes habitamos este territorio llamado Chile. Una nacion con un devenir histórico complejo, dubitativo y vacilante.
Cada vez que entro a la sala de clase. lugar que cobija grandes anhelos de cambio y de lucha, me pregunto si realmente estoy preparado para subsistir en un sistema educativo monetario. Si, me lo pregunto desde que he acomodado este "habitus" de profesor, este traje de educador y esta visión tan particular del mundo sobre mis hombros.
Trabajo y cada vez que lo hago pienso y medito sobre el "rol pedagógico" me encuentro tratando de responder una gran pregunta, planteada desde el inicio de mi carrera universitaria (y planteada por un profesor que dejó instalada una red de pensamientos afín con mi trabajo): ¿qué ideal de hombre deseo construir?...desde este habitus, algo difuso aun en mi...intento, desesperadamente dar cabida a grandes anhelos de cambio, de lucha social, de equidad y justicia.
Sin embargo, todo esto me lleva a una praxis confusa para muchos, etérea para otros, inentendible para el resto y dispersa para mí. Me lleva a una constante reflexión sobre quehaceres, deberes, labores y proyecciones...¿Qué complejo no?...si, pero esa no es la "peor" parte.

La más dificil de las partes es lo que yo denomino, "educar a los números" o en su versión más tangible "Evaluar a los números". Cuando cada estudiante (omito la palabra a-lumno desde ahora) pasa a ser un valor numérico, una cantidad de dinero que entra a los bolsillos de un "sostenedor"...¿a quién estoy evaluando?...¿qué evalúo cuando aquellas personas que manejan desde sus sillón la educación ponen freno a posibles correccciones, tanto académicas como valóricas, hechas por el maestro al estudiante? ¿Qué debo esperar cuando desde un principo la educaciòn de jóvenes y niños se encuentra supeditada a una cifra, a un valor monetario?... difícil pregunta, difícil panorama.

No quiero dar soluciones, sólo quiero establecer un diálogo (por lo menos con mi alter-ego) que permita dar pasos, pequeños o grandes, a un reflexión masiva.

"Podemos dejar de lado las metodologías, podemos dejar la didáctica, pero jamás debemos de dejar de dar respuesta al modelo de hombre integral que queremos educar"

....continuará...

Atte
No Me Escuchan

No hay comentarios:

Publicar un comentario